Carbonell: «El reto de la escuela es generar conocimiento con el diluvio de información»
El director de la revista «Cuadernos de Pedagogía» afirmó en Ciaño que el gasto educativo «es la mejor inversión de futuro»
Langreo, J. A. VEGA
¿Hacia dónde va la escuela pública?. Se trata, sin duda, de una pregunta que lleva tiempo siendo tema de debate y preocupación en la comunidad educativa de nuestro país. Jaume Carbonell, profesor de Sociología de la Educación y director de la veterana revista «Cuadernos de Pedagogía», se acercó a la Casa de La Buelga de Ciaño para hablar de los valores y oportunidades que ofrece la escuela pública, pero también sobre las amenazas que penden sobre este modelo. El acto, presentado por el profesor José Luis Busto, fue organizado por la asociación Cauce y la Universidad de Oviedo en colaboración con el Club LA NUEVA ESPAÑA en las Cuencas. Busto señaló que las políticas educativas han de seguir favoreciendo la atención educativa a todo el alumnado para «garantizar que todos alcancen los mínimos en cualificación profesional para acceder a un trabajo decente».
Jaume Carbonell comenzó su intervención hablando sobre el nuevo escenario escolar en la sociedad postindustrial, en la que se está produciendo un cambio de época «muy drástico». Complejidad, celeridad e incertidumbre son las tres palabras que pueden definir el momento, a las que hay que añadir las tecnologías de la información porque para las nuevas generaciones ya no son una herramienta, es una nueva manera de pensar y de relacionarse.
¿Hacia dónde va la escuela pública?. Se trata, sin duda, de una pregunta que lleva tiempo siendo tema de debate y preocupación en la comunidad educativa de nuestro país. Jaume Carbonell, profesor de Sociología de la Educación y director de la veterana revista «Cuadernos de Pedagogía», se acercó a la Casa de La Buelga de Ciaño para hablar de los valores y oportunidades que ofrece la escuela pública, pero también sobre las amenazas que penden sobre este modelo. El acto, presentado por el profesor José Luis Busto, fue organizado por la asociación Cauce y la Universidad de Oviedo en colaboración con el Club LA NUEVA ESPAÑA en las Cuencas. Busto señaló que las políticas educativas han de seguir favoreciendo la atención educativa a todo el alumnado para «garantizar que todos alcancen los mínimos en cualificación profesional para acceder a un trabajo decente».
Jaume Carbonell comenzó su intervención hablando sobre el nuevo escenario escolar en la sociedad postindustrial, en la que se está produciendo un cambio de época «muy drástico». Complejidad, celeridad e incertidumbre son las tres palabras que pueden definir el momento, a las que hay que añadir las tecnologías de la información porque para las nuevas generaciones ya no son una herramienta, es una nueva manera de pensar y de relacionarse.
El actual reto de la escuela es «cómo generar conocimiento a
partir de mucha información», o que Carbonell definió como «el diluvio de la
información», ya que mucha termina generando desinformación. El gran reto del
profesorado es seleccionar, priorizar y dar sentido. Debe hacer lo mismo que
los periodistas, porque la información ya está en la red, así que tiene que
jerarquizarla, contextualizarla y analizarla. Es muy importante saber hacer
preguntas, porque la investigación y desarrollo vienen de resolver preguntas,
así que «si saben hacer buenas preguntas conseguirán buenas respuestas».
El profesor hizo un diagnóstico de la Escuela Pública en España, con notables avances en los últimos 30 años que han llevado a la democratización de la educación, «una conquista muy importante». Pero hizo mención a un problema, la oferta desigual, ya que no todo el mundo recibe la misma calidad de educación. En su descripción de la situación actual, Carbonell habló sobre la desproporcionada pirámide educativa con un Bachillerato por debajo de la media europea, un exceso de universitarios y un déficit de Formación Profesional. El ponente hizo referencia al nuevo paisaje multicultural en el que hemos pasado de la inmigración a la emigración, ya que 2011 ha sido el año en el que más emigración educativa hemos tenido. E incidió que esa emigración, a diferencia de los años 60 es de mano de obra muy cualificada.
Criticó las «ocurrencias» del nuevo ministro de Educación entre las que destacó la supresión de educación para la ciudadanía, la elección de centros, el sistema de becas, las tasas universitarias o el bachillerato de excelencia. Jaume Carbonell advirtió a los asistentes que hay una nueva política en la que se priorizar el elitismo, produciendo una desigualdad, ya que se les quita derechos a los sectores más desfavorecidos. Y para justificar esa política de recortes aportó algunos datos como la disminución del 21,2% en los presupuestos de Educación o del 25% en investigación y desarrollo.
El ponente finalizó su intervención señalando varias prioridades educativas. La primera es impulsar la red pública con el fin de garantizar el derecho a la educación de toda la población. La segunda consiste en garantizar la calidad educativa, teniendo en cuenta el número de alumnos por aula, enseñanza colaborativa, formación e implicación del profesorado y proyectos educativos autónomos y consolidados. La tercera prioridad a la que se refirió es el fortalecimiento de la democracia educativa porque no basta con la representación formal. Y la cuarta es una mayor inversión para crecer, cubrir nuevas demandas y lograr una educación de calidad para todo el alumnado. Carbonell recalcó que no hay que ver a la educación como un gasto, sino como una inversión, «la mejor inversión del futuro».
El profesor hizo un diagnóstico de la Escuela Pública en España, con notables avances en los últimos 30 años que han llevado a la democratización de la educación, «una conquista muy importante». Pero hizo mención a un problema, la oferta desigual, ya que no todo el mundo recibe la misma calidad de educación. En su descripción de la situación actual, Carbonell habló sobre la desproporcionada pirámide educativa con un Bachillerato por debajo de la media europea, un exceso de universitarios y un déficit de Formación Profesional. El ponente hizo referencia al nuevo paisaje multicultural en el que hemos pasado de la inmigración a la emigración, ya que 2011 ha sido el año en el que más emigración educativa hemos tenido. E incidió que esa emigración, a diferencia de los años 60 es de mano de obra muy cualificada.
Criticó las «ocurrencias» del nuevo ministro de Educación entre las que destacó la supresión de educación para la ciudadanía, la elección de centros, el sistema de becas, las tasas universitarias o el bachillerato de excelencia. Jaume Carbonell advirtió a los asistentes que hay una nueva política en la que se priorizar el elitismo, produciendo una desigualdad, ya que se les quita derechos a los sectores más desfavorecidos. Y para justificar esa política de recortes aportó algunos datos como la disminución del 21,2% en los presupuestos de Educación o del 25% en investigación y desarrollo.
El ponente finalizó su intervención señalando varias prioridades educativas. La primera es impulsar la red pública con el fin de garantizar el derecho a la educación de toda la población. La segunda consiste en garantizar la calidad educativa, teniendo en cuenta el número de alumnos por aula, enseñanza colaborativa, formación e implicación del profesorado y proyectos educativos autónomos y consolidados. La tercera prioridad a la que se refirió es el fortalecimiento de la democracia educativa porque no basta con la representación formal. Y la cuarta es una mayor inversión para crecer, cubrir nuevas demandas y lograr una educación de calidad para todo el alumnado. Carbonell recalcó que no hay que ver a la educación como un gasto, sino como una inversión, «la mejor inversión del futuro».
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